REFLECTOR
Una chica "top ten"

Redacción
Crítica en Línea

Era una tarde soleada, la brisa mecía los árboles, se disfrutaba de un día de verano, Tania, una chica "top ten", con una carita de portada de revista y un cuerpo escultural, a través de la ventana de su oficina en Paitilla veía las olas del mar y las palmeras moverse. La chica hacía funciones de secretariado y tenía que atender al público que visitaba el bufete de abogados.

Esa tarde siendo las tres, Tania había pedido permiso para ir a una cita médica, y muy diligentemente tomó un taxi, le dijo al taxista que la llevara a una clínica de la localidad, con la mirada perdida esperaba los resultados de su examen. Fueron largos minutos de esperaera positivo.

Al saber el resultado, la guial se transformó, cómo decirle a José Raúl que estaba embarazada, si ni siquiera sabía si era de él, las dudas estaban a flor de piel, ya que Juan Ramón, el pelao más guapo de la oficina, pasante de abogado y recién casado, le había hecho pasar unos momentos de pasión dignos de recordar.

¡Ay papá!, la verdad es que la Tania no era ninguna santita, en la oficina conocía muchos hombres "guenones" y ella tenía un defecto, su cuerpo le pedía experimentar nuevas caricias y nuevas sensaciones, ya que los sabores no eran los mismos, además se jactaba con las oficinistas de haber probado cuanto hombre bueno que llegaba al bufete.

La pregunta era, ¿a quién le cargaría el pato? Su novio José Raúl, ni siquiera le gustaba mucho, sólo andaba con él porque tenía un carro último modelo y un buen trabajo, y así fue pasando una lista de manes, hasta que luego de varias horas decidió echarle el asunto a su man de asiento.

La cosa fue que la chica muy oronda se fue a la oficina de Raulín y le dio la gran noticia.

¡Ay papá!, lo que no sabía la chiquilla era que el man le estaba poniendo los cuernos con su mejor amiga, Julissa, a quien la Tania le contaba todas sus andanzas y la guial soltó su cuento sin asco.

¡Ay papá!, la que se formó cuando Julissa le dijo a Raulín que ese hijo no era suyo, porque su flamante novia se acostaba con cuanto hombre quería, a lo que Tania le reclamó que a ella no le importaba eso, pero la July le recalcó que ese también era su hombre y que no iba a permitir que una mujerzuela lo agarrara de pendejo. En ese momento Tania se desayunó lo que estaba pasando entre tan buenos amigos.

Y qué crees que pasó, la Tania agarró por los cabellos a July, la agarró por la ropa y se la rasgó, pero como July no era manca, le tiró un par de ganchos, le arañó la cara y le arrancó la blusa, y cuando estaban en lo mejor del cuento, se metió Raúl, quien también tomó, porque ambas no le permitieron ni hablar.

Bueno, para acortarte el cuento, July le contó a Raúl con pelos y señales las aventurillas de Tania, claro que ésta se tuvo que ir con su barriga a otra parte, porque lo que era Raúl ni siquiera quería esperar los nueve meses para confirmarlo.

 

 

 

 

 

 


 

Esa tarde siendo las tres, Tania había pedido permiso para ir a una cita médica, y muy diligentemente tomó un taxi, le dijo al taxista que la llevara a una clínica de la localidad, con la mirada perdida esperaba los resultados de su examen. Fueron largos minutos de esperaera positivo.

 

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