La señora Rina Blanco, de 47 años de edad, es propietaria de una fonda de nombre Antonina, ubicada en el sector de Villa Don Bosco, en el corregimiento de Juan Díaz.
Blanco se levanta a las 3: 00 a.m. para iniciar labores en el restaurante y para tener los alimentos a disposición de su clientela.
Ella ha sido víctima de vecinos malintencionados, quienes -en reiteradas ocasiones- han señalado que su local es antihigiénico; sin embargo, Crítica pudo comprobar que las acusaciones carecen de fundamento.
En una visita inesperada del equipo periodístico, se pudo observar que, en la fonda de Blanco, impera la limpieza y el control sanitario.
Blanco indicó que gracias a Dios toda la comida preparada se vende como "pan caliente".
A pesar de que la señora Blanco está graduada de la universidad, mencionó que no ha podido conseguir trabajo, debido a su edad, pero que tiene fe en que su negocio continúe abierto.
Blanco, con papeles en mano, prueba el cumplimiento de las normas de higiene dentro de su restaurante, y dijo perdonar a las personas que la hayan acusado.
Sin embargo, una de sus vecinas, Erika Rodríguez, alegó que Blanco constantemente mantiene escándalos en su fonda y poca limpieza.
Rodríguez precisó que ella es la que limpia los alrededores del lugar.
Blanco mencionó que el problema se genera porque las personas que se dedican a difamarla tienen una competencia, es decir, poseen un negocio que se dedica a lo mismo.