Dicen que no hay obstáculos que puedan vencer al amor y eso lo demostraron 28 parejas de internos e internas del centro de rehabilitación Nueva Esperanza en Colón, que unieron sus vidas en sagrado matrimonio.
Este centro penitenciario se convirtió en la casa santa para unir a las parejas que se demostraron amor eterno.
El apóstol Fernando Bermúdez ofició la boda religiosa del año, donde familiares y amigos de los esposos fueron testigos del amor que se profesaron los novios.
"Lo que Dios une, no lo separa el hombre" y después los nuevos esposos pudieron besarse y abrazarse.
A pesar de las adversidades por errores que han cometido, y de no estar juntos como otros matrimonios, estas parejas hicieron un compromiso con dios para mantener la fidelidad y la unidad familiar
El evento religioso considerado como la noticia positiva del año en Colón, fue organizado por el Ministerio de Gobierno, la Gobernación de Colón y el Sistema Penitenciario.
Roxana Méndez, Ministra de Gobierno consideró importante esta actividad que genera cambios importantes en la vida de los privados de libertad, "fortalece la familia y ayuda a superar dificultades que han tenido en la vida".