Por querer dárselas de locos y lisos, quedaron arrestados. Tenían casos pendientes con la justicia por violencia física y verbal. Ahora están pagando.
Uno de esos fue un hombre de 34 años. La cónyuge -que tiene 28- lo acusó por violencia intrafamiliar, pero a él eso no le importó.
La prueba es que rompió la boleta de protección que había girado la autoridad competente. Por eso, lo arrestaron en el barrio Roberto Durán, en San Miguelito.
En ese mismo distrito, pero en el barrio de Santa Marta, arrestaron a un hombre de 30 años. Sobre él pesaba una boleta de captura por no poder controlar la lengua: insultó a otra persona.
Otro que andaba de lengua viperina es un sujeto de 33 años. En la Tercera Etapa de San Librada, allá cerca de donde vive, los uniformados le cruzaron las manos y lo esposaron. Tiene una cuenta pendiente: boleta de captura por agresión verbal.
Hubo un ciudadano que se esfumó de las garras de las unidades policiales. Cuando los vio, dejó el cuerpo del delito y corrió por su libertad.
En la parada de un reconocido supermercado, ubicado en Ojo de Agua, el hombre dejó una mochila de color azul con blanco. Los policías la hallaron y registraron. Dentro había 200 discos compactos (CD) piratas, entre películas y música. Los uniformados remitieron la evidencia a la Fiscalía.
En otro caso, por el delito contra la salud pública, los uniformados aprehendieron a un hombre de 28 años, residente en El hueco de El Crisol. Es requerido por el Juzgado Primero de Circuito de San Miguelito, desde el 20 de agosto de 2006.
Todos cayeron tras ser verificados a través del "Pele-police".