Una llamada telefónica alertando sobre la colocación de una bomba en Migración, motivó ayer tarde el desalojo de los funcionarios, personas que tramitaban papeles y hasta 65 indocumentados detenidos.
Al lugar se presentaron los bomberos y explosivistas de la Policía Nacional. Tras una revisión, lo único irregular que encontraron fue un maletín, que se le había olvidado a un pasante de una firma de abogados.