El A380 de Airbus, el avión de pasajeros más grande del mundo, cumplió con éxito su primer vuelo de prueba el miércoles sobre el sudoeste de Francia, para marcar un nuevo hito en la historia de la aeronáutica.
Las casi cuatro horas de vuelo alrededor del mediodía francés culminaron sin contratiempos, para sellar lo que fue definido como un éxito muy valioso, que da al consorcio europeo nuevas alas para su duelo con la firma estadounidense Boeing por el dominio del cielo.
"Fue un primer vuelo muy exitoso, que disfrutamos en cada minuto", fueron las primeras palabras del piloto, el francés Claude Lelaie, apenas descendió del avión.
El otro piloto del coloso, su compatriota Jacques Rosay, aseguró que había quedado impresionado por la "facilidad" para pilotarlo, la misma sensación que cuando utilizaban el simulador, agregó, en declaraciones sobre el borde de la pista de Toulouse-Blagnac.
Para la primera prueba en vuelo de este avión, capaz de volar 14.000 km sin escalas con 500 a 800 pasajeros a bordo, acompañaron a Lelaie y Rosay cuatro ingenieros, uno de ellos el español Fernando Alonso, responsable del equipo técnico.
"El avión despegó con 421 toneladas, lo que es ya un récord en la aviación civil, pero nada comparado con las 560 toneladas que llevaremos próximamente", destacó el español.
Este primer vuelo del A380, un "super-jumbo" que arrebata el título del avión de pasajeros más grande del mundo al Boeing 747, marcó un hito en la historia del sector aeronáutico y en particular para el europeo.
Después del supersónico franco-británico Concorde --la pista de 3.500 metros utilizada hoy por el A380 es la que fue construida en 1969 para el avión que podía volar a dos veces la velocidad del sonido--, el Airbus de doble puente establece un récord técnico.
Capaz de transportar de 555 a 840 personas según su configuración, en distancias que pueden ir hasta las 8.000 millas (14.800 km), el A380 será el mayor avión de línea del mundo a partir de su puesta en servicio, en 2006.