A Rafa Benítez le dio un sobresalto en el banquillo cuando vio que a Xabi Alonso le mostraron la cartulina amarilla. Se pierde Xabi el hermoso partido de vuelta en Anfield, donde de forma increíble el Liverpool mantiene sus esperanzas de estar en la final de Estambul.
Xabi es medio equipo. Y más ahora, con Steven Gerrard en un bajo estado de forma alarmante, muy lejos del gran Gerrard del año pasado o de inicio de temporada. Esto le da más moral al Chelsea.
Xabi ha conseguido que todo un estadio fije la mirada en él cuando recibe el balón. La gente en Anfield se da codazos de complicidad en la grada, esperando su preciso pase de cuarenta metros. No ha tenido suerte Xabi, que se merece jugar una final europea.