Los equipos ingleses de Chelsea y Liverpool --ambos conducidos por entrenadores extranjeros-- se quedaron ayer en un opaco 0-0, durante el partido de semifinales de ida por la Liga de Campeones de fútbol de Europa disputado en Londres, que tuvo pocos momentos de brillo.
Apuntados como francos favoritos a raíz de su impresionante campaña en la Premier League inglesa, los hombres del Chelsea no lograron convertir en ventaja en el marcador la superioridad táctica que tuvieron en el primer tiempo, antes que el partido cayera en un pozo durante casi todo el segundo período.
El resultado le dará al Liverpool la posibilidad de decidir un boleto a la final en el partido de vuelta, que se disputará en su terreno el próximo 3 de mayo.
Los dos equipos iniciaron el partido visiblemente a media máquina, aunque Chelsea, anfitrión en su estadio de Stamford Bridge, fue el primero en buscar romper la timidez y aplicar velocidad en la búsqueda del atacante marfileño Didier Drogba, pero sin claridad.