Los torneos mundiales juveniles fue una idea materializada en Túnez en 1977. Dicho torneo se realizó con dieciséis equipos divididos en cuatro grupos. Al final el mundial lo ganó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Dos años después, el torneo en Japón fue de ensueño para el equipo argentino, comandado por una promesa, que luego se convirtió en realidad, Diego Armando Maradona.
El semillero del fútbol argentino dio frutos, y desde ese año parece que la cosecha se ha vuelto, para bien del fútbol mundial, en fuente inagotable de talento, magia, alegrías aunque también hay tristezas y desilusión.
En ese mundial, Argentina había quedado en el grupo "A", junto a Polonia, Yugoslavia e Indonesia. La albiceleste lució sencillamente como fiera indomable, se apegó a la doctrina de la ofensiva, inequívoca en los pases (toque) e impuso el cambio de ritmo fulminante para destrozar a las defensas contrarias.
La línea de ataque era responsabilidad del diez eterno, Maradona, seguido por Gabriel Calderón, Ramón Díaz (goleador del torneo) y Osvaldo Escudero, sumado a los defensas Juan Simón y Hugo Alves, y el quipo era dirigido por César Luis Menotti. Argentina le ganó a Rusia la final por tres goles a uno.
En Australia, Argentina no pudo defender su condición de Campeón y tuvo que esperar dieciséis años para que los argentinos volvieran hacia el Obelisco ubicado en la Avenida Corrientes (que es la más grande del mundo), para festejar otro mundial juvenil.
La alegría de otro mundial fue en Oriente. Qatar vio a Argentina conquistar otro título de la mano de José Pekerman, que impuso mentalidad ganadora en los sub-20 que han pasado por sus manos. El equipo, según los entendidos, no necesitaba de individualidades, la defensa era un muro, el mediocampo imparable y el gol inevitable, todo esto hace una sumatoria de talento, maestría, genio, goleadores natos, más capitanes en cada sector del terreno, igual a Argentina Campeón.
Nuevamente en el legendario Oriente, esta vez en Malasi, que se vestía de mundial, y para Walter Samuel, Esteban Cambiasso y Juan Román Riquelme este era el sueño hecho realidad. Fue el equipo más regular y vio en el campeonato obtenido el premio al sacrificio y a la regularidad.
El último título alcanzado por Argentina fue en casa. Este nuevo triunfo significó para José Pekerman el cenit de su carrera como director técnico en las categorías inferiores.
Pekerman en este equipo implementó el 3-5-2, ahogando a sus rivales, anotó 27 goles, recibió sólo cuatro, saltaron a la fama Javier Saviola, Andrés D'Alessandro y Fabricio Coloccini.
EFEMÉRIDES: DIEZ AÑOS
Un día como hoy, pero hace diez años Argentina conquistaba su segundo título sub-20 bajo la dirección de José Pekerman en Qatar.