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Como se diría por ahí, el tema del día y de la semana en los corrillos futbolísticos va más bien con este título que viene de una canción de rock nacional que, si no me equivoco, fue de aquél grupo desaparecido "Kastalia & Los Salchichas", grupo en el que, modestia aparte, mi hermano Eric Alberto fue uno de sus fundadores, si no, me lo corrigen.
Lo cierto es que la situación se plantea de esa forma: la desesperación de un técnico de Primera División como Jesús Torrealba en el caso de Chiriquí FC que se tuvo que poner de futbolistas para enseñarles que el fútbol es "cosa de hombres"y de que hay que imponer carácter, moral y actitud ante los resultados adversos, y otra, como el del martes, en el que nuestra selección pudo dar más ante los haitianos, pero no han sabido todavía crecer en esta parte de la actitud, nos mueve a las reflexiones.
¿A nuestros jugadores realmente faltan lo que se puede decir, "pensar con la de abajo"?, o, mejor dicho, ¿Le falta al futbolista panameño un verdadero caràcter y empuje?.
Creemos que la historia, modesta historia futbolística panameña nos demuestra que el futbolista panameño sí tiene carácter, actitud y ganas de atreverse y en eso hemos tenido futbolistas que con coraje, han puesto personalidad al juego.
Simplemente, la falta de más experiencia, y muchas adversidades les han puesto a disminuir su nivel.
Lo dicho por Torrealba no deja de tener cierta razón, pero por otra, no tiene un fundamento y sea solamente un arranque como lo tenemos todos ante cualquier cosa que no nos sale bien.
La realidad no es cosa de tener para obtener carácter, sino que en el fútbol también el jugador necesita ser inteligente y capaz de todo.
Lo de Chiriquí FC como de la selección o de cualquier equipo nuestro no es cosa de que se tenga o no se tenga, sino que es un problema de arrastre en el que si al jugador no se le incentiva, no se le cumple con la obligación de oferta, demanda y rendimiento, situaciones como estas continuarán y en eso los dirigentes deben ser responsables. |