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Presidente Noboa acosado por amenaza indígena, protestas callejeras y renuncia de ministro

Agencias
Internacionales
El presidente Gustavo Noboa, a poco más de tres meses de gobierno, enfrentaba ayer la amenaza de una revuelta indígena, nuevas protestas callejeras y encara la abrupta renuncia del principal ministro del gabinete. El ministro de Gobierno (Interior), Francisco Huerta, anunció la mañana de ayer que había renunciado y que "tenía entendido" que Noboa había aceptado su dimisión, la primera bajo este gobierno, en el poder desde el 21 de enero pasado. Los hechos se precipitaron a partir de antenoche, cuando fracasó una reunión en el Palacio Presidencial, entre Huerta y otros ministros con los dirigentes de la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas, quienes se retiraron airadamente del encuentro. Los indígenas manifestaron su disconformidad con una serie de convenios, entre ellos la creación de un fondo económico para ayudar al campesinado, y que consideraron era insuficiente. "Ahora el gobierno hace una guerra al pueblo. Se rompe el diálogo porque esto es una burla con el pueblo indígena", dijo a los periodistas Antonio Vargas, presidente de la confederación. Anunció una pronta reunión de la dirigencia indígena para analizar "la posibilidad de un levantamiento indígena" en contra del gobierno. Una revuelta de los indígenas, consistente en una marcha sobre Quito desde las comunidades del interior y agresivos desfiles por el centro capitalino, concluyó con el derrocamiento del presidente Jamil Mahuad, luego que recibieron el apoyo de oficiales jóvenes del ejército. Indígenas y militares se apoderaron de los edificios del Congreso Nacional y del Palacio de Gobierno, en medio de una convulsión que determinó la caída de Mahuad el 21 de enero y su reemplazo por Noboa, que era el vicepresidente. Ricardo Ulcuango, vicepresidente de la organización indígena, acusó ahora al gobierno de Noboa de "no tener voluntad política" para responder a los requerimientos de su población de 4,2 millones de personas en este país de 12 millones de habitantes. A la frustrada reunión en la sede gubernamental, habían concurrido como testigos de fe algunos representantes de la Organización de Estados Americanos, OEA, basados en Quito. "La OEA deberá estar vigilante de lo que va a pasar aquí: un estallido social, cuyo culpable es el gobierno", advirtió también anoche el dirigente indígena Salvador Quishpe. En medio de mutuas recriminaciones sobre "falta se seriedad" en el diálogo gobierno-indígenas, Huerta anunció abruptamente que ponía el cargo a disposición del presidente, y ayer explicó que renunció porque "más le conviene al gobierno mi ausencia de sus filas, que mi presencia". El retiro de Huerta, cuyo portafolio es responsable del orden público, tiene lugar cuando el gobierno enfrenta anuncios de una serie de protestas callejeras por parte del izquierdista Frente Patriótico, que agrupa a sindicatos de trabajadores, estudiantes y organizaciones barriales. Este organismo anunció el comienzo de las protestas a partir de hoy miércoles, y una marcha hacia el Palacio de Gobierno el jueves, para seguir con una "combativa jornada" el 1ro.de mayo, Día del Trabajo. Los opositores y los indígenas, han manifestado un categórico rechazo a una "dolarización" de la economía, impulsada por el gobierno, que se basa en la eliminación del depreciado sucre, la moneda nacional, para la exclusiva circulación del dólar en todas las transacciones comerciales, salarios, precios y tarifas.
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Los opositores y los indígenas, han manifestado un categórico rechazo a una "dolarización" de la economía, impulsada por el gobierno, que se basa en la eliminación del depreciado sucre, la moneda nacional, para la exclusiva circulación del dólar en todas las transacciones comerciales, salarios, precios y tarifas.
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