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Las autoridades militares de Colombia aclararon hoy que son ocho, y no cuatro, las personas que fueron secuestradas la víspera en una isla del Caribe cercana a la costa norte del país.
Un menor de edad y siete adultos conforman el grupo de cautivos, precisó en Cartagena el comandante de la Unidad de Guardacostas del Caribe, capitán Juan Manuel Lesmes.
El oficial de la Armada (marina de guerra) Nacional dijo a los periodistas en ese balneario que el secuestro fue cometido por veinte hombres que iban en dos lanchas.
Los individuos estaban armados y vestían "uniformes de uso privativo de las Fuerzas Militares", precisó Lesmes, y apuntó que irrumpieron en la isla poco antes de las 22.00 horas locales del sábado (03.00 GMT del domingo).
El capitán dijo que, al parecer, iban a tomar cautivo a un industrial que estaba como turista en Múcura, una de las islas del archipiélago de San Bernardo.
La identidad del empresario no fue facilitada por Lesmes, quien indicó que el niño secuestrado tiene 11 años y "se encontraba de vacaciones".
El parentesco del menor con el industrial tampoco fue precisada por el jefe militar, que señaló que los siete adultos formaban parte del cuerpo de escoltas del empresario.
Los rehenes estaban alojados en un pequeño hotel de la isla, que está situada a las afueras del golfo de Morrosquillo, en el departamento colombiano de Sucre.
Un total de cuatro lanchas rápidas y dos patrulleras de la Armada, algunas con base en Cartagena, fueron movilizadas para que emprendieran la búsqueda de los secuestrados.
Un primer informe del secuestro, facilitado en Sincelejo, la capital de Sucre, indicaba que los individuos pretendían tomar cautivo a un comerciante de esmeraldas identificado como Israel Guzmán.
El comandante de la Policía en Sucre, coronel Norman León Arango, dijo entonces que los individuos no hallaron a Guzmán, por lo que secuestraron a dos de sus hijos, menores de edad, y dos escoltas.
Este secuestro es el segundo registrado en sitios turísticos de Colombia en la actual temporada de Semana Santa.
El pasado jueves, guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asaltaron el complejo de alojamientos de la represa de la hidroeléctrica de Prado, a unos 220 kilómetros al suroeste de la capital colombiana.
Los rebeldes hicieron cautivo a Julio César Jaramillo Montoya, ingeniero civil que trabajó con la Federación Nacional de Cafeteros, propietaria de las cabañas en las que se hallaba el secuestrado.
Dos embarcaciones de turistas fueron robadas por los insurgentes, que escaparon en ellas junto a Jaramillo. |