|
Muchos panameños emigraron al interior del país la pasada semana para realizar diferentes actividades, visitar familiares que hace tiempo no ven, pasear, etc. Pero muchos de ellos se olvidaron de alguien que es el motivo real de cada Semana Santa, hablamos de Jesús.
Cada año recordamos que por nosotros él se entregó en una cruz, sufriendo dolores indescriptibles, además de soportar burlas e insultos de quienes lo juzgaron sin saber para qué vino al mundo.
Usted se fue al interior, sin acordarse (o quizás no lo recordó a propósito), de quien merecía toda la atención en estos días. La Semana Santa no es un tiempo sólo para pasear, o para disfrutar del pescado, sino para reflexionar sobre el por qué Cristo murió en la cruz por nosotros, el por qué Dios hizo que éste naciera para morir tan joven, y el por qué seguimos aquí, a pesar de pecar constantemente.
Se fue a cualquier lugar, y pasó jueves y viernes, sábado y domingo, sin pensar en aquél que nos enseñó tantas cosas buenas y que nos quiere tanto.
Pero a pesar de todo, Jesús es tan bondadoso que perdona nuestras fallas y acude a nuestro auxilio cada vez que se lo pedimos.
Usted está a tiempo de enmendar. Tiene que reconciliarse con Jesús, pídale perdón, ruéguele que lo excuse por no haber ido a conmemorar su pasión, muerte y resurrección. |