Recientemente, las agencias de noticias hicieron público el tema, destacando que la ilusión de ser virgen de nuevo ya se podía lograr con solo 2 mil dólares a mano, un buen cirujano y una clínica de renombre.
En una de las entrevistas publicadas, la dueña de un centro de cuidados y belleza de Nueva York confesaba que la reconstrucción del himen o de la vagina era particularmente solicitadas para obsequio que hacen las mujeres a sus maridos que ya lo tienen todo.
La respuesta tiene algo de lógica cuando se afirma que los hombres fantansean con la idea de tener relaciones con una virgen.