Reynaldo Antonio Dutary Aparicio, de 38 años, aparentemente se convirtió la mañana de ayer, miércoles, en el primer suicida que usó el Puente Centenario para su fin, desde que éste fue inaugurado el 15 de agosto del 2004.
La víctima supuestamente llegó como pasajero en un taxi del cual se bajó antes del Puente Centenario y caminó hacia la infraestructura de acero y concreto, cuyo costo superó los 100 mil dólares.
Un agente y un sargento de la Policía Nacional, quienes estaban en la garita policial ubicada del lado del distrito de Panamá, trataron de detener a Dutary, pero éste corrió y se subió a la cerca de ciclón del paño que conduce hacia Arraiján.
Los policías trataron de persuadir al suicida para que no se matara, pero el hombre, quien vestía de blanco, al parecer estaba decidido y se lanzó.
El clavado mortal se dio desde el centro del puente de tipo atirantado, cuya dimensión es de 80 metros sobre el nivel del Canal de Panamá.
Una lancha del SINAPROC y otra de la Autoridad del Canal de Panamá que aguardaban en las aguas de la vía marítima, realizaron operaciones para ver si el cadáver flotaba, pero fue imposible.
Cuando casi daban por terminada la búsqueda, la lancha de la ACP encontró una chamarra blanca que mantenía una cédula con el nombre de Reynaldo Antonio Dutary Aparicio.
¿PORQUE?
Trascendió que el suicidio tenía ribetes pasionales. Supuestamente- según fuentes extraoficiales- la víctima mencionó que tenía problemas sentimentales.
Después del hallazgo de la cédula, la búsqueda fue suspendida ya que el accidente se registró en aguas del Canal y el tránsito de los buques y de más navíos no se podía interrumpir, explicó una fuente relacionada con la investigación.
Recuperar el cadáver puede tomar de 24 a 72 horas.