Pocos lugares, por su entorno, irradian tranquilidad y dan la impresión de que el tiempo se detiene. El Hogar Bolívar es de estos pocos sitios.
Desde 1883 sus instalaciones y personal han brindado protección y seguridad a ancianos con problemas de pobreza, indigencia, carencia de vivienda y abandono familiar.
Vegetación y árboles frutales de distintas clases rodean las 18 hectáreas de terreno donde están las instalaciones del asilo que empezó a funcionar en el Casco Viejo de Panamá. En 1914, se mudó momentáneamente al barrio La Exposición y desde 1923 fue reubicado permanentemente en la finca Matías Hernández, Juan Díaz.
En la entrada, una imagen de la Virgen da la bienvenida a los visitantes. En el hogar se aplican los principios cristianos para regir sus actividades. Anualmente se atienden entre 300 y 350 ancianos con distintos cuadros sociales.
NO LOS OLVIDAN
La semana pasada, los administradores del asilo recibieron la donación de una ambulancia, como parte del Programa de Cooperación entre el ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Varela, y el embajador de la República de China (Taiwán) en Panamá, Shen-Yeaw Ko.
Durante el evento, el canciller Varela destacó la labor que realizan las hermanas de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, al brindarles atención, protección y seguridad a los adultos mayores.
"Actividades como estas me hacen recordar mucho a mi madre, porque criar cinco hijos y atender un esposo inquieto no era nada fácil y, a pesar de eso, ella siempre sacó tiempo para apoyar con obras sociales al Hogar Bolívar, por lo que me siento a gusto siguiendo su ejemplo", agregó el canciller, quien se encontraba en esta labor junto a su esposa Lorena Castillo.
Asimismo, el embajador Ko dijo sentirse complacido al saber que el Hogar, "a pesar de sus limitados recursos y del poco personal que aquí labora, ha ofrecido durante 120 años albergue y excelente atención, las 24 horas del día, a una gran cantidad de ancianos que por diversas razones viven en el mismo".