Los clientes de los servicios de televisión por cable, telefonía celular por contrato y anunciantes en cuñas comerciales televisivas podrían asumir la carga económica del subsidio temporal al galón de gasolina de 91 octanos y el del diésel, planteó el ministro de Economía, Alberto Vallarino.
Indicó que sobre estas tres variantes se hacen las corridas para concretar lo de la fijación del tope de ambos hidrocarburos, que constituyen el 80% de la facturación anual en el mercado local en las estaciones de servicio.
El ministro indicó que con la creación de los nuevos impuestos temporales se recaudaría incluyéndolo como impuesto selectivo al consumo.
Vallarino manifestó que aún no definen el tope de precios de los combustibles para hacer efectivo el subsidio por parte del Estado. "Eso lo estamos afinando aún", dijo.
El ministro indicó que dentro de las evaluaciones está utilizar una alternativa que se aplicó en el gobierno de Mireya Moscoso, en el que se redujo el impuesto de la gasolina y el diésel temporalmente y luego, cuando empieza a bajar el precio de los hidrocarburos, mantener el alza hasta que el Estado recupere el dinero perdido producto de subsidio indirecto.
Para Vallarino esta es una fórmula que no necesitaría la creación de un nuevo impuesto temporal.
Sostuvo que aplicar un subsidio directo es arriesgado, por la volatilidad en el comportamiento de los precios en el mercado del combustible.
Manifestó que por cada 10 centésimos de subsidio representaría y sacrificio fiscal de $30 millones anuales por la gasolina de 91 octanos y el diésel. Anualmente se venden hasta 300 millones de galones de ambos productos.