Tras el incremento de ejecuciones en los últimos meses en Panamá Oeste, las autoridades verifican si detrás de esos homicidios se encuentran células de sicarios integradas por narcos mexicanos y miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Las investigaciones arrojan que esas organizaciones operan en varios países de Centroamérica y Panamá y serían responsables de por lo menos 20 ejecuciones y varias desapariciones.
Las investigaciones de las autoridades colombianas revelan que el grupo estaría integrado entre 20 y 35 personas, entre las que hay bellas mujeres que se hacen pasar por prostitutas para abordar fácilmente a sus víctimas.
El grupo de sicario es el responsable de cobrar las fallas o errores cuando un cargamento de droga que sale de Colombia y pasa por Panamá, Costa Rica, Nicaragua o Guatemala no llega a su destino porque es decomisado por las autoridades o por tumbadores.
Esa organización tiene en sus filas a especialistas en computación, en intervención de teléfonos y ex militares de grupos elites. Luego de recopilar información de sus víctimas haciendo "labores de inteligencias", llevan a cabo asesinatos y en el peor de los casos, los restos de sus víctimas nunca son encontrados.