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Alvaro promete innovaciones interesantes en su programa típico. "Espero que gusten", dice.  |
Este mes de abril Alvaro Abdiel Alvarado, con su exitoso programa "Aires de mi Tierra", cumple cinco años en la pantalla de televisión.
Pero la batalla por ganarse un lugar en la preferencia de la gente no fue fácil; empezó en la propia empresa televisora, donde al principio no creían que ese tipo de programa tuviera una clientela en el mundo publicitario.
"Me miraron como bicho raro cuando les hablé del asunto por primera vez", dijo.
Cuando empezó a leer noticias en el espacio informativo de la mañana, tuvo la oportunidad de hacer lo que quería. Un sábado dio el paso de llevar al público el tema folclórico, y fue precisamente Antonio "Toño" Díaz (ex director de Crítica Libre) el primer invitado. De ahí en adelante todo fue creciendo.
"Llegué a invitar a conjuntos típicos en pleno, quienes salían amanecidos del baile y se venían al programa", señala Alvaro, quien asegura que gracias al éxito de este "segmentito que se llamaba Facetas del Folclor" los productores decidieron emprender el proyecto de "Aires de Mi Tierra".
Hoy Alvarado es uno de los presentadores de farándula típica más cotizados, en un país donde el folclor y todos sus elementos subieron como la espuma durante los diez últimos años.
N.T. ¿A qué crees que se deba la fiebre por la música típica?
Alvaro: Creo que la palabra clave es "cambio de estilo". En el pasado se veía la música desde otra óptica, y se le vinculaba con el campo, era la música del cholito, del campesino, y se le desechaba.
Hoy vemos a jóvenes de todas las clases sociales abarrotando las discotecas y los toldos. Eso se le debe a Osvaldo Ayala, Yin Carrizo, y más recientemente a Sammy y Sandra Sandoval, Ulpiano Vergara y, sin lugar a discusión, Victorio Vergara quien, al momento de su muerte, se había metido en todos los niveles.
N.T. ¿Quién heredó ese gran público que tenía Victorio?
Alvaro: El público se dividió; unos se quedaron con el Plumas Negras, y otros se fueron con Ulpiano.
N.T. ¿Qué tanto ha influido la letra en los cambios del ambiente típico?
Alvaro: Ahora las letras apelan a lo sensual, como hizo la salsa; se habla de cosas reales y atrevidas, y hay un doble sentido exquisito. Así lo han hecho Sammy y Sandra, Alfredo, Osvaldo, Nenito Vargas, Ulpiano, Manuel de Jesús y tantos otros.
N.T. ¿Qué dices de la nueva ola de compositores?
Alvaro: Muchos de ellos son una garantía de éxito. Sé que de artistas típicos que buscan compositores específicos porque saben que van a gustar sus letras: Amable Moreno, Moisés García, Carlos Clehorn, Jr. Muñoz, Edwin Zeballos, Gerardo Blanco, Alfredo Chávez, Sergio Cortez, Christian, Mariano Jair, Eddy Gutiérrez. Son atrevidos, pero visto en forma positiva. Son estupendos a la hora de componer, y basan sus letras en vivencias.
N.T. ¿Qué hay en el futuro de Alvaro Alvarado?
Alvaro: Trabajo, trabajo, trabajo. Creo que el programa "Aires de Mi Tierra" tiene mucho que dar, hay mucho por hacer, y esperamos que al público le guste.
N.T. ¿Qué opinas del proyecto Nuestra Tierra?
Alvaro: Excelente idea. He visto los primeros ejemplares, y se los llevé a personas que están vinculadas al medio folclórico y les encantó. No deben abandonarlo. Poco a poco debe convertirse en una revista del diario Crítica que es el de mayor circulación, de manera que sirva de docencia. Hay muchas cosas por hacer, porque el folclor es muy variado, y esa herramienta (Nuestra Tierra), de la que soy parte en Crítica, debe sembrar para cosechar posteriormente (...) así se transformará en el medio de opinión dentro del mundo folclórico.
Hago el llamado a la empresa privada para que a través de la publicidad respalden el suplemento y se convierta en la publicación de mayor importancia en el ambiente típico
AMENAZAS AL PINDIN
Según Alvaro el ambiente típico está recibiendo los embates de la crisis económica que afecta a todos. Hay eventos que se planifican con tiempo, se les da toda la publicidad, televisiva, radial y escrita, y aún así no se llenan, lo que queda es pérdida.
Alvaro sugiere que se bajen los precios de entrada y de la bebida, para que los festivales sean más populares, de manera que la gente siga asistiendo las actividades. Si el bailador deja de acudir, las consecuencias serán desastrosas no solo para los artistas, sino para toda la infraestructura que está detrás: promotores, licoreras, empresarios, vendedores informales, trabajadores, transporte (...) todos perderemos.
Cada uno debe poner su grano de Arena, señala el joven periodista y animador típico. Los cantadores de décimas deben dejar la mala práctica de ausentarse de las cantaderas (los contratos son de palabra, no hay nada escrito), ya que se daña la actividad. Además, las cantaderas se están dañando porque los cantadores se están atacando, no se respetan, se agreden.
También se le hace daño al ambiente típico cuando el promotor queda trabajando para pagarle al artista y nada más. Muchos acordeonistas y cantantes son inflexibles. El artista debe ser comprensivo y cobrar según sea el resultado de la actividad: si te fue bien, cobro lo pactado; si no, hacemos un arreglo.
De no hacer rectificaciones en estos sentidos, el típico sufrirá y todos saldremos perdiendo. |