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Observamos gran cantidadde desperdicios lanzados a los ríos y quebradas por personas irresponsables. Aurora Cubas, tiene 31 años de vivir en la barriada El Laurel y siempre teme a la llegada de las lluvias por las crecidas del río.  |
Las características ambientales y climáticas del planeta, la necesidad vital de las distintas especies por el oxígeno y el agua, los usos del suelo ya por tendencias asumidas para el desarrollo o por ubicación de comunidades para su economía, protección o subsistencia son, entre otros, algunos de los factores que deben ser considerados al referirse a situaciones de inundación.
El conocimiento en torno al origen de este mal que nos afecta, debe estar basado en un estudio permanente del problema, y establecerse procesos de cambios en cierto tipo de conducta de la población, a fin de mejorar la calidad de vida de la sociedad.
Las inundaciones son el evento de tipo desastroso más frecuente en nuestra región y en muchos países del mundo y dado a que se requieren acciones muy diferentes a las de "Socorro y Rescate" por el impacto inmediato del desastre, se hace absolutamente necesario promover programas de prevención, a fin de proteger a la ciudadanía que cada año debe enfrentar este tipo de situaciones.
El Ministerio de Obras Públicas ha iniciado una campaña dirigida a evitar la práctica de lanzar objetos a los ríos y quebradas, que a parte de dañar grandemente el ecosistema, se convierten en elementos que originan en época de lluvias, el desbordamiento de los mismos, dejando consigo una estela de luto y dolor, por cuanto se ven destruidos centenares de viviendas que son arrasadas por las fuertes corrientes, sin mencionar las pérdidas humanas que se han registrado en este tipo de desastres naturales, pues en ellos va implícita la mano del hombre, que encuentra como lugar seguro para estos desperdicios su propia fuente de vida.
Todos estos residuos van a parar a la desembocadura de los ríos obstaculizando el paso libre de la corriente originando su desbordamiento y las consecuencias citadas con anterioridad.
Año tras año, las autoridades de obras públicas invierten grandes cantidades de dinero en la canalización de ríos y quebradas, específicamente en el sector de Juan Díaz, Río Abajo y Chanis, esta última conocida por los desastres ocurridos en época de lluvia, con la esperanza de que no se repitan.
En esta ocasión se han invertido cerca de 600 mil balboas en los trabajos de canalización de estos ríos, ubicados en las afueras de la ciudad capital.
En la medida en que cada uno de las personas que residen en sectores cercanos a los ríos cumplan con las disposiciones establecidas por la ley, y contribuyan con la limpieza de la ciudad capital, es esa misma medida acabaremos con este fenómeno que amenaza con acabar con todo lo que por tantos años hemos construido con esfuerzo y sacrificio. |