Los siete ciudadanos bolivianos detenidos por la Fiscalía Superior en Chiriquí y unidades de la Subdirección de Información e Investigación Policial (SDIIP), fueron trasladados ayer a la capital, para luego ser deportados a Bolivia.
A estos ciudadanos los absolvieron porque tenían una permanencia legal en Panamá con todos sus documentos.
De igual forma fueron liberados los dos conductores de taxis de Paso Canoa y el funcionario de Migración que también había sido retenido, sólo se le tomó una declaración jurada, pero le corresponderá al Departamento de Recursos Humanos de Migración determinar cualquier medida disciplinaria en este sentido.
A los bolivianos los enviaron a la sede central de Migración en Panamá, para que se procediera con su respectivo traslado a su país de origen.
El único que continúa bajo investigación en la Fiscalía Segunda Superior, es el presunto "coyote" que pretendía pasar a los ciudadanos extranjeros al suelo costarricense.