Estados Unidos y Panamá adelantan conversaciones para estrechar más las relaciones entre ambos países. Desde 1903 y hasta fines de 1999, las dos naciones mantenían nexos muy especiales producto de la operación del Canal Interoceánico y del establecimiento de las bases del Comando Sur.
Ya hace 15 años, los norteamericanos desmantelaron sus bases militares en Panamá y entregaron a los panameños el manejo de la vía acuática. Desde entonces la relación entre las dos naciones ha sido de cooperación en temas como narcotráfico, terrorismo y otros aspectos de seguridad, pero ahora ha surgido la inquietud de estrechar más esos contactos.
Estados Unidos fue vital en la separación de Panamá de Colombia y el istmo logró avances por la presencia norteamericana, pero también se vivieron momentos dolorosos como los sucesos del 9 de enero de 1964 y del 20 de diciembre de 1989.
Los dos países firmaron un tratado que puso fin al enclave colonial a partir del 31 de diciembre de 1999. Desde entonces se han dado amagos para permitir un retorno reducido de efectivos norteamericanos a Panamá.
Con la nueva realidad que ha provocado la guerra contra el terrorismo, Estados Unidos ha preparado una nueva Estrategia de Defensa y no sabemos cómo encaja Panamá en la misma.
Nuestro país cuenta con un Canal vital para el comercio mundial y contempla ampliar esas instalaciones, proyecto de sumo interés para los norteamericanos.
Lo más sano para el país es explicar sin tapujos lo que se busca en la nueva relación. Ojalá no suceda como con las negociaciones del Centro Multilateral Antidrogas, que la nación conoció el alcance del proyecto, porque un medio mexicano lo filtró. ¡Mientras más claro, mejor serán las cosas!.