Custodios y policías son los que dotaron de armas a miembros de bandas detenidos en la cárcel Nueva Esperanza de Colón, que anteayer protagonizaron una balacera con saldos de varios heridos.
Ninostkina Chong, directora del penal, calificó de "delincuentes" a los funcionarios que ingresan las armas y explicó que el miércoles vivieron más de 10 minutos de terror en medio del tiroteo entre los detenidos.
Según Luis Gordón, director del Sistema Penitenciario, "sin duda" hay complicidad de custodios y policías en el ingreso de armas de fuego al penal.
Mientras, en condición estable se mantiene en el Cuarto de Urgencias del Hospital Santo Tomás el recluso Osvaldo Romero, de 25 años.
Romero recibió un tiro en la cárcel Nueva Esperanza que le entró por la nuca y le salió por la boca.