Una denuncia por supuesta coima de B/.500 balboas por parte de un grupo universitario para la renovación del permiso de operaciones de un kiosco dentro de una facultad, ha motivado el inicio de nuevas investigación por parte de las autoridades de la Universidad de Panamá.
El concesionario Carlos Valdés, denunció que dirigentes universitarios le exigieron el pago de una coima de B/.500 para renovar su permiso de operaciones en un kiosco arrendado dentro de la Facultad de Economía.
Al respecto, el Rector de la Universidad, Gustavo García de Paredes, solicitó una investigación sobre estas denuncias y exigió al supuesto afectado que interponga la queja antes las autoridades universitarias.