VARIEDADES


El mini ataque cerebral: un síntoma muy preocupante

linea
Agencias Internacionales

P: Ultimamente he notado en mi lado derecho un poco de debilidad y sensación de entumecimiento. Mi médico dice que tengo un mini ataque cerebral. ¿Qué es? ¿Significa que probablemente pueda tener un derrame cerebral?

R. Los mini ataques cerebrales suceden cuando hay una interrupción temporal del flujo sanguíneo que va hacia el cerebro o hacia los ojos. Los médicos lo denominan un ataque isquémico transitorio (AIT).

La causa más común son los pequeños coágulos de sangre. Los coágulos se pueden formar en arterias grandes dañadas con arterioesclerosis cuando llevan la sangre al cerebro o en el corazón. En la mayoría de las ocasiones, trozos de coágulos sanguíneos se separan bloqueando la parte más delgada de la arteria.

La diferencia entre los síntomas de un AIT y un pequeño, pero intenso derrame cerebral (cuando el bloqueo produce un flujo sanguíneo bajo y daña permanentemente el tejido cerebral) puede ser bastante confusa. Una forma de distinguirlo es la duración de los síntomas: los síntomas del derrame cerebral duran al menos 24 horas, los síntomas de un AIT menos de 24 horas (normalmente mucho menos). Algunos expertos opinan que el curso ascendente de los émbolos desde el corazón a la aorta (la arteria más grande del cuerpo) causa derrames cerebrales, mientras que los AIT son causados por émbolos más pequeños cuyo origen está en coágulos sanguíneos en las arterias del cuello y en el cerebro.

Con un AIT, el trombo o el émbolo es arrastrado o las encimas lo disuelven, así que el flujo sanguíneo se restaura mucho antes, si acaso, de que se produzca daño en el cerebro.

Los síntomas del AIT se caracterizan por una repentina pérdida de fuerza o la sensación de tener como dormido alguno o varios miembros de la cara o del cuerpo. A veces toda una parte del cuerpo, pero no la otra, se siente entumecida o débil. Las personas hablan arrastrando las palabras o tienen dificultad a la hora de hablar o de encontrar las palabras exactas. Cuando las arterias del ojo se ven afectadas, la persona puede perder temporalmente parte o toda la vista en un ojo. El simple mareo no puede considerarse síntoma de AIT, pero si lo es si produce un cosquilleo en la cara o doble visión. Los síntomas a menudo duran sólo unos pocos minutos y en la mayoría de los casos menos de una hora. Los AIT no provocan ni desmayos ni pérdida de la conciencia. Tampoco causan repentinos dolores de cabeza o pérdida de memoria. Lo más importante acerca del AIT es simplemente esto: es un síntoma de advertencia de que tiene riesgo de padecer un derrame cerebral que puede conllevar un daño permanente del cerebro.

Cualquier persona que padezca síntomas de padecer un AIT debería acudir al médico inmediatamente. La única manera de asegurarse si se trata de un derrame cerebral o de un AIT es por medio de un examen. Si es un derrame cerebral, un tratamiento rápido con medicinas que remuevan los coágulos puede ayudar a disminuir el daño en el tejido cerebral. Un AIT puede que requiera o no de un tratamiento médico inmediato. Es más, si el problema consiste en un bloqueo grave en la arteria carótida (véase el gráfico adjunto) en algunos pacientes la cirugía pronto hará disminuir el riesgo de derrame cerebral. Si usted ha padecido un AIT, el médico normalmente intentará escuchar bruits, un sonido rápido en la arteria carótida, y examinará el corazón. Los síntomas del paciente son a menudo la mejor primera pista de si se ha producido un bloqueo en un vaso sanguíneo. Varias pruebas de imagen (rayos X o escáners) ayudan a señalar la localización. A algunos pacientes se les pone una inyección o se les suministra una infusión de heparin o algún otro anticoagulante de acción rápida para evitar que el coágulo de sangre se haga mayor o vaya hacia atrás. Si tiene o no que hospitalizarse depende de muchos factores. Pero, la primera meta de los médicos a la hora de tratar a los pacientes de un AIT es prevenir próximos derrames cerebrales. Esto también puede incluir medicinas para reducir las posibilidades de coágulos de sangre o, en algunos pacientes, cirugía para ensanchar las arterias carótidas que se han estrechado.

Alrededor de un tercio de las personas que padecen un AIT tendrán un derrame cerebral en los próximos cinco años. Esta es una estadística bastante sombría. Pero se pueden tomar medidas para reducir en gran medida ese riesgo.

Controlar la presión sanguínea: los consejos de la Asociación Americana del Corazón (AHA) para el cuidado del ATI dicen que la presión sanguínea debe estar por debajo de 140/90 mm Hg. Para las personas con diabetes, la meta es menor: 130/85 mm Hg. El estar activo, el no ganar peso y el comer una dieta sana, son las mejores formas de combatir una presión sanguínea alta. La fruta (sobre todo los plátanos, el melón, las naranjas y el jugo de naranja) y las verduras (las espinacas, el calabacín) son unas fuentes estupendas de potasio que disminuyen la presión sanguínea. El sodio la aumenta, así que limite la sal y la ingesta de comidas industriales.

Bajar los niveles de colesterol: niveles altos de colesterol LDL aumentan el riesgo de derrame cerebral isquémico, y las medicinas para controlar el nivel de colesterol LDL parecen disminuirlo. La guía de la AHA recomienda la terapia estatin después de un AIT para personas con un nivel LDL sobre 130 mg/dL, pero sÓlo después de que hayan intentado rebajarlo con una dieta, con ejercicio y pérdida de peso.

DEJAR DE FUMAR

Mantener el azúcar en sangre bajo control; la diabetes hace que el derrame cerebral sea más posible. Mientras que los investigadores no han demostrado que simplemente un fuerte control de azúcar disminuye ese riesgo, un nivel alto de azúcar en la sangre daña los vasos sanguíneos. La AHA es partidaria de que la gente con diabetes debería apuntar a un nivel de glucosa de menos de 126 mg/dL.

ATIENDA A LA ADVERTENCIA

Un ataque isquémico transitorio (AIT) o mini ataque cerebral, es el resultado de una interrupción temporal del flujo sanguíneo que va hacia el cerebro. Se ve y se siente como un ataque, pero la mayor parte de los síntomas desaparecen dentro de las 24 horas y, en la mayoría de los casos no causan un daño permanente. De todos modos, un AIT debe ser tomado con seriedad ya que ofrece una oportunidad para prevenir un derrame cerebral serio.

Es una señal de advertencia ya que la mitad de las personas que lo padecen sufrirán un ataque isquémico. Desafortunadamente, sólo el 42 por ciento de las personas que sufren un AIT, recurren a un especialista dentro de las 24 horas y cuando lo hace, la mayoría es hospitalizada y puesta en tratamiento de forma inmediata para evitar un derrame.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2003 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados