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Una mancha de productos tóxicos derramados por una industria de celulosa en dos ríos del estado de Rio de Janeiro llegó al mar y amenazaba ayer un área de reserva ambiental donde se protegen huevos de diversas especies de tortugas marinas.
Según la prensa local, la mancha tóxica llegó al mar en la localidad de Sao Joao da Barra, en el norte del estado de Rio de Janeiro, y ya ocupa un área de 50 kilómetros cuadrados, moviéndose lentamente hacia el norte, en dirección a las playas del estado de Espíritu Santo.
Los peritos detectaron que uno de los principales puntos de acumulación de la mancha tóxica se localiza en las proximidades de la desembocadura del río Paraíba, donde se sitúa un área protegida en el que varias especies de tortugas marinas entierran sus huevos, el Proyecto Tamar.
El biólogo Eron Paes Leme, coordinador del Proyecto Tamar, dijo a la prensa local que la mancha de productos tóxicos deberá afectar irremediablemente un área de pantanos. "La destrucción de esos pantanos será una gran tragedia. Esa área pantanosa es una especie de 'maternidad' para numerosas especies marinas", dijo el especialista.
En varias ciudades del litoral en el norte de Rio de Janeiro, que esperaban una enorme cantidad de turistas en el feriado de Semana Santa, este sábado era posible ver que las playas estaban cubiertas de una espuma blanca y pestilente.
En tanto, el director de Protección Ambiental del Instituto de Medio Ambiente (Ibama), Flavio Montiel, sobrevoló la región en un helicóptero y admitió que la mancha negra que se encuentra en el mar ahora está a merced de los vientos y las corrientes marinas. En Sao Joao da Barra, el alcalde Alberto Dauaire, informó que numerosos pescadores de la región denunciaron problemas con sus barcos.
"Esos productos que llegaron hasta aquí además de ser tóxicos son corrosivos. Además de la muerte de animales ya provocó innumerables problemas en motores de barcos", dijo.
El desastre ocurrió el pasado sábado en la Fábrica Cataguazes, de celulosa, en el estado de Minas Gerais, donde un reservorio de productos altamente tóxicos se rompió y derramó unos 20 millones de litros de substancias a las aguas del río Pomba que luego llegaron al río Paraíba do Sul, en el norte de Rio de Janeiro. |