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Los kurdos, opositores a Saddam.  |
Las ideas sobre la gestión de la postguerra en Irak se multiplicaban en particular en el seno de la oposición iraquí, en el momento en que las fuerzas norteamericanas entraban en Bagdad.
El ex ministro de Relaciones Exteriores iraquí Adnan Pachachi, nombrado el 29 de marzo en Londres en la presidencia de una "autoridad provisional" destinada a administrar Irak después de la guerra, dijo estar dispuesto a aceptar una "administración militar" del país durante un periodo breve, en una entrevista al semanario alemán Focus que aparecerá el lunes.
En vista de la falta de preparación de la oposición iraquí, "no tenemos otra elección: habrá que aceptar durante un periodo breve una administración militar para llenar el vacío que seguirá a la caída del régimen", declaró Pachachi, que hasta ahora se había opuesto firmemente a esa posibilidad.
En su opinión, esa entidad provisional debe "preparar las elecciones para una Asamblea constituyente que aprobará una nueva Constitución, una ley electoral, la instroducción del multipartidismo y la celebración de elecciones bajo control internacional".
En Teherán, el ayatolá Mohamad Baqer Hakim, el jefe del principal grupo de la oposición chiíta iraquí radicada en Irán, propuso por su parte a organizaciones internacionales que la ONU administrara Irak tras el "fin inmediato" de la guerra, mediante un plan especial.
Ese plan propone "el fin inmediato de las hostilidades", "la partida de Saddam Hussein", "la entrada de las Naciones Unidas en Irak para hacerse cargo de la gestión del país", "la partida rápida de las fuerzas de la coalición según un calendario fijado por la ONU" y la "organización de elecciones generales libres bajo la tutela de la ONU para formar un gobierno que emane de la voluntad de todos los iraquíes". |