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Los sirios reafirmaron su amistad con Irak.  |
El secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, negó ayer que Siria e Irán sean los próximos objetivos de Washington. En una entrevista que concedió al diario árabe al-Hayat, el funcionario desestimó esa versión afirmando que no tenía sentido.
Sin embargo, reiteró que Estados Unidos considera a ambos países como problemáticos por presuntamente apoyar actividades terroristas y desarrollar armas de destrucción masiva. Aunque aclaró que nadie en la administración de George W. Bush ha hablado de atacarlos.
Algo similar había dicho el viernes el primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, en una entrevista concedida al servicio árabe de la BBC. Según los analistas, las declaraciones de Powell tuvieron como objetivo aliviar las tensiones con Irán y Siria, tras las declaraciones del propio secretario de Estado y su par de Defensa, Donald Rumsfeld, en el sentido de que los dos países estaban involucrándose en la guerra de Irak.
Mientras tanto, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y Bush acordaron seguir conversando acerca del conflicto iraquí a pesar de sus diferencias. En una conversación iniciada por el mandatario estadounidense -según el Kremlin-, ambos líderes se manifestaron en favor de encontrar respuestas a algunas de las inquietudes de la comunidad internacional.
Putin se ha opuesto fervientemente a la guerra en Irak, pero en los últimos días ha suavizado su posición hacia Washington, insistiendo en que una derrota de Estados Unidos no figura entre los intereses de Rusia. |