Algunas de las señales que las mujeres emiten, si no se las conoce e interpreta correctamente, pueden ser equívocas. Y preguntarle todo el tiempo si lo están haciendo bien, puede romper el clima que tanto costó conseguir.
Pero si prestan atención a esta pequeña lista, podrán comprenderlas un poco y conocer si realmente el sexo fue bueno o si tuvieron un orgasmo real:
La forma de caminar. Si se levanta para ir al baño y sus piernas tiemblan, podemos quedarnos tranquilos con nuestra perfomance.
El temblequeo de piernas es una señal que no admite segundas lecturas: hemos cumplido con nuestro deber y con creces.
El tema recurrente de conversación. Si ella suena contenta, excitada, no puede dejar de hablar de lo que acaba de ocurrir, nos dice lo buenos que somos en la cama y elogia nuestra técnica sexual, podemos quedarnos tranquilos de que en poco tiempo vendrá por más.
La sonrisa interminable. La boca, a veces sin hablar (todo un logro para algunas mujeres) lo dice todo. Una sonrisa permanente, dulce y agradecida es un síntoma inconfundible en una mujer que ha saciado sus deseos y apetitos sexuales.
La mirada. Si nos damos cuenta de que nos mira de manera profunda a los ojos mientras sonríe todo el tiempo y nos pasa la mano por el pelo, también podremos calificarnos con un "aprobado" en cuanto a conocimiento en satisfacción sexual femenina.
El día siguiente. Si todo lo anterior no es suficiente o no se cumple la mayoría de los puntos descritos, la prueba última será su comportamiento al día siguiente.
Si su humor sólo puede calificarse de sublime, la sonrisa en sus labios es una constante y encontramos nuestra rutina matinal interrumpida por el silbido o tarareo de su canción favorita, podremos estar más que conformes con nuestro conocimiento de las formas de satisfacer a una mujer.