Un jurado de conciencia señaló que Rogelio Joseph, era inocente y lo exhimió del delito de homicidio en perjuicio del taxista Norberto Palacios.
Palacios fue muerto a tiros en un hecho ocurrido el 20 de enero de 2002, en el sector de La Porqueriza, Pueblo Nuevo.
El abogado defensor de Joseph, Froilán Hormechea logró determinar que no existían indicios para vincular a su apoderado por el asesinato del conductor. Joseph permaneció un año preso en La Joyita.
Otros dos sindicados Miguel Valencia y Marcos Harper, fueron condenados en otro juicio anterior celebrado en el Segundo Tribunal Superior de Justicia.