Una mafia de peruanos y ecuatorianos roba desde 2004 armamento de los cuarteles peruanos para venderlo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con la presunta complicidad de los almaceneros, según una investigación publicada en Lima.
El fiscal José Luis Azañero declaró al diario La República que efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, así como de la Policía, "especialmente los que tienen acceso a los polvorines y arsenales", están implicados en la red de traficantes.
Los cohetes, fusiles, granadas y distinto tipo de munición son transportados por carretera hasta la norteña ciudad de Tumbes y de ahí son enviados de a poco, mediante trabajo "hormiga", hacia Ecuador.
En el ecuatoriano Lago Agrio se realiza el pase hacia Colombia, agregó La República.
Según el reportaje periodístico, la mafia está encabezada por la colombiana Gilma Montenegro, quien abastece a las FARC con el material bélico que compra a sus cómplices en Ecuador y Perú. Montenegro, alias "Norma", trabaja a órdenes del jefe de Finanzas y Logística del Bloque Sur de las FARC, Oliden Solarte.