Antonio Leonel Almengor, el chiricano asesinado en Punta Pacífica, no había sido investigado por algún delito, dijeron sus familiares, afirmando que el joven era tranquilo y se dedicaba a realizar trabajos de mecánica y arreglo de máquinas de cortar césped, en el corregimiento de Las Lomas, en las afueras de David.
Sus parientes niegan que Antonio estuviera envuelto en asuntos de droga, y afirman que hace apenas dos días había llegado a la capital con el colombiano Germán Ramírez Angarita, quien le había ofrecido un dinero por trasladarle un auto desde Panamá a Chiriquí.
Según una de sus hermanas, lo que le pasó a Antonio fue por falta de malicia, ya que era muy confiado con sus amistades.
Por su parte, la abuela del joven indicó que era un muchacho muy activo, que nunca conoció cosas malas.
Otro hermano de la víctima denunció que el colombiano prácticamente lo utilizó como escudo, ya que cómo era posible que los que le buscaban fueran hasta el piso No.15 del edificio donde éste vivía y que cuando tocan a la puerta manda a Antonio para que abra y allí le disparan.
La familia de Antonio exige a las autoridades que esclarezcan en qué andaba metido Ramírez.