Las lágrimas de cuatro hijos y toda una familia se derramaron sobre el ataúd que contenía los restos de Migdalia Núñez, la mujer que fuera asesinada a tiros el martes, por el policía Rubén Aguilar, en el residencial Costa Dorada.
Los restos de Migdalia llegaron alrededor del mediodía y tan pronto fueron depositados en su casa, el llanto se apoderó de todos los presentes.
"Mamita te extrañaré y te prometo que voy a estudiar", fueron las palabras de una de las hijas de Migdalia", mientras derramaba lágrimas sobre el vidrio por donde se veía el rostro de la autora de sus días.
El sepelio se realizó en la pequeña capilla del corregimiento de Ollas Arriba.
Rafael Núñez, dijo que exigirán a la Policía Nacional otorgue una indemnización a los hijos de su hermana, al tiempo que interpondrán una demanda en contra de la institución, en la cual ya está trabajando un grupo de cuatro abogados.