El barco que naufragó el jueves frente a las costas de Bahrein y en el que al menos murieron 57 personas, 27 resultaron heridas y otras 63 fueron rescatadas ilesas, estaba sobrecargado y el capitán del crucero se había negado en un principio a zarpar.
El propietario del buque, Isa Al Qosaibi, dijo que la embarcación tenía una capacidad para cien personas pero reconoció que a bordo se encontraban unas 130.
EXPLICACIONES
Las autoridades del Ministerio de Interior dijeron que el navío transportaba, en el momento de su naufragio, 138 personas, entre ellos 25 británicos, 20 filipinos y 10 sudafricanos, estadounidenses, polacos, alemanes, nepalíes, indios, ceilandeses, pakistaníes y bahreiníes.