Cerca de un millar de personas marcharon en Brasil en demanda de justicia por el asesinato hace un año de 29 personas inocentes a manos de un presunto "grupo de exterminio" de la policía Militar de Río de Janeiro.
Habitantes de las ciudades de Nova Iguazu y Queimados, protestaron con pancartas contra el silencio oficial en torno al caso. La masacre rescató del olvido la existencia de los "grupos de exterminio".