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EDITORIAL
Recomendaciones archivadas
Hace un mes la Comisión Para la Transparencia de la Gestión Pública designada por la mandataria Mireya Moscoso para enfrentar la corrupción presentó su informe al gobierno, pero hasta la fecha no se ha adoptado ninguna de las 50 recomendaciones presentadas.
Los comisionados realizaron en un plazo de 30 días un arduo trabajo y propusieron medio centenar de acciones, que de implementarse pueden devolver algo de credibilidad a la desprestigiada administración pública.
El trabajo se inició luego de las denuncias de corrupción sobre el presunto soborno a legisladores para aprobar el proyecto del Centro Multimodal y la ratificación de dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, que destaparon un gran escándalo y constituyó una amenaza para la estabilidad de los poderes del Estado.
Entre los puntos centrales del informe se recomendaba eliminar las partidas discrecionales de la Presidenta y las circuitales de los legisladores; se establece que salvo la Presidenta y funcionarios del servicio exterior podrán percibir un salario mayor de 5,000 balboas; se propone eliminar las comisiones que perciben los cónsules y el subsidio oficial a los partidos políticos; eliminar la reelección inmediata de los legisladores y revisar los tributos que pagan los bancos.
Una exlegisladora reveló que de las 50 recomendaciones, al menos 30 podían ser implementadas por el Ejecutivo, pero no se observa el mínimo interés en ello.
Ante la situación que enfrenta Panamá se requiere acción rápida y no demorar las medidas, porque está en juego la estabilidad democrática de la nación.
Lo más adecuado era que el Ejecutivo, la Asamblea, el Organo Judicial, se reunieran para analizar las recomendaciones y ponerlas en marcha, porque la nación requiere una rápida campaña moralizadora.
Están equivocados los que piensan que el país ha olvidado los hechos que se denunciaron en enero y que han constituido una vergüenza. No es fácil olvidar la confesión de los propios políticos aceptando que fueron salpicados de sobornos.
Las recomendaciones de la Comisión Para la Transparencia de la Gestión Pública deben entrar en vigencia y no guardarse en los archivos, ya que sería un irrespeto para los que realizaron ese trabajo, que el documento duerma el sueño de los justos.
Los tiempos reclaman acción y toma de decisiones, para tratar de recuperar la confianza de un pueblo, que ya no cree en sus políticos.
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PUNTO CRITICO |
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