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Al llegar la Cuaresma y la Semana Mayor, aumenta considerablemente la oferta y demanda de los mariscos, razón esta por la cual los consumidores deben verificar los precios, ya que según el sector en el que se adquiera, asimismo varía el costo.
La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) hizo en un monitoreo en los distritos de Panamá y San Miguelito, registrándose variaciones en cuanto a los precios, siendo Bella Vista, el más costoso seguido por San Francisco, Parque Lefevre y Juan Díaz respectivamente.
En el Mercado del Marisco encontramos el pargo rojo grande B/1.25 a B/1.50 la libra; en tanto que el pargo rojo mediano está en B/1.50 y B/1.40. La corvina blanca mediana va desde B/ 1.25 hasta B/ 1.40. La cojinúa cuesta 0.80 centésimos al igual que el jurel y la sierra mediana.
El filete de corazón cuesta B/1.25; la guabina la encontrará en el Mercado de Marisco en B/1.25 a B/1.50. Los camarones carabalí cuestan B/4.00, y el camarón limpio B/2.50, mientras los langostinos oscilan entre B/7.00 y B/7.50
RECOMENDACIONES
La CLICAC aconseja a la hora de comprar, que el pescado debe estar inclinado en superficies para facilitar la eliminación de agua. No debe recibir directamente los rayos del sol, ya que ello acelera la descomposición. Los ojos del pescado deben estar brillantes y no hundidos Como toda carne, al descongelarse el pescado no se debe volver a congelar. El pescado debe guardarse en el refrigerador, para ser utilizado en las próximas 24 horas. A pesar de esto signos, si aún tiene dudas, ponga en un recipiente sin agua fría; si se hunde, es porque está fresco.
PRACTICAS INADECUADAS
Al realizar la compra, la pesa puede contener agua, lo que altera el peso y por ende el precio. Colocar papel mojado en la balanza, un dedo, mano o imanes debajo de la misma, altera el peso. Para hacer ver fresco al pescado, algunas veces se colocan colorantes en las agallas.
Cabe destacar que dependiendo de la economía del consumidor, éste puede optar por sustituir el pescado por tunas, sardina y rallados de sardinas, cuyos precios son menores que los mariscos acostumbrados.
Estas conservas de pescado son alternativas cuando no se puede ingerir mariscos y para ello debe verificar que el precio se encuentre a la vista, la fecha de expiración y observar que la lata del producto no se encuentre oxidada.
Estos pueden mezclarse con los granos, vegetales verduras y pastas alimenticias. La CLICAC reveló, de acuerdo a una prueba de rendimiento, que el pescado tiene 38% de carne, es decir, 6.08 onzas, la cual podrá encontrar en los supermercados y mercados. |