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Tentados por una casa que fabrica pelucas, cientos de argentinos se dejaron cortar toda su cabellera a cambio de un poco de dinero, que apenas alcanza para comer un día. ''Vino gente humilde pero también de clase media", dijo Gustavo Durán, presidente de GA Pelucas Beauty Center, con sede en Rosario, a 300 kilómetros al norte. Según Durán, su empresa ya no puede comprar insumos importados por la abrupta alza del dólar, por lo que anunciaron en medios periodísticos que compraban cabello hasta a unos 100 dólares el kilo.
Fue a partir de entonces que centenares de personas, hombres y mujeres, venían con gramos de pelo envuelto o bien se agolparon frente a su negocio para dejarse rapar por no más del equivalente a tres dólares. El negocio se llenó de gente y en apenas unos días logró cubrir el cupo que requiere para un año de producción, dijo Durán a diarios de Buenos Aires.
Según se informó, hubo padres que llevaron a sus hijas que se resistían al corte. Por ejemplo, un hombre que llegó al lugar con su esposa y sus dos hijas. Mirando a su familia, la respuesta del hombre fue: "No importa, no tenemos para comer, por favor córtele a las tres". |