Según nota publicada en el sitio DERF noticias, la moda de los nombres de artistas está quedando obsoleta. Y es que ahora con la nueva tendencia se dejó de lado el miedo a lo anticuado.
Ahora, los padres vuelven a optar por los nombres más tradicionales y se inspiran en sus abuelos.
Abrir el álbum de los abuelos y encontrarse con incontables rastros de décadas pasadas, es una de las diversiones más grandes que solían tener los chicos. Ahora, después del auge comunicacional de los últimos años, los chicos dejaron de lado las tradiciones y es la nueva generación de padres la que busca que se reencuentren con el pasado.
Amanda, Julia, Francisco y Joaquín son algunos de los nombres preferidos a la hora de firmar el acta del Registro de las personas. Y es que, a pesar de que un trámite legal pueda modificar la elección paterna, el nombre hace la identidad de las personas.
"Lo que hay en un nombre es deseo. La elección de un nombre está cargada de significaciones. En el actual retorno del uso del hombre del abuelo hay una vuelta a la transmisión de las costumbres".
El auge de los "nombres de abuelo" es la moda retro que se instaló en todos los ámbitos cotidianos. Ahora, un sillón o un vestido hicieron que los que antes eran considerados como "muebles o indumentaria de descarte" ahora sean bienes codiciados. Así, los nombres de los antepasados también son valorados y eso marca una impronta generacional.
"Hay libertad para elegir, pero hay responsabilidad sobre la integridad moral de la persona que después deberá convivir en sociedad y llevar el nombre que eligieron sus padres.
Habrá que ver qué es lo que estará de moda en diez años y cómo serán los apodos y diminutivos elegidos por estos Aurelios o Emilias, por poner un ejemplo. Al final siempre a los padres les tocará pensar en los pro y contra del nombre para su hijo o hija.