Todos quieren tener un vientre plano, pero eso no se logra con milagros y mucho menos comiendo sólo cereales integrales. Hay que tener mucha fuerza de voluntad y ganas de hacer ejercicios.
El doctor Omar Moreno del Centro Integral, dice que "las grasas abdominales sólo se eliminan con dietas muy bajas en calorías y con ejercicios abdominales".
Es cierto que los cereales integrales no engordan, situación que llega a confundir a la gente preocupada por su peso, este tipo de alimentos es moderadamente alto en calorías, pero las calorías que engordan no son la de los cereales sino la de las grasas y los azúcares.
Mujeres y hombres están viviendo en una era donde la imagen estética parece ser más importante que cualquier cosa y todos quieren proyectar, pero nadie logrará un pancita plana por arte de magia, comenta nuestro especialista.
"Comer cereales integrales proveen un poco menos de calorías que los no integrales, la diferencia radica en que los primeros tienen mayor contenido de fibra, minerales y vitaminas".
El alimento integral conserva toda su riqueza porque no sufre procesos de refinamiento, y además ayuda a liberar el organismo de la acidez, un estado que favorece la aparición de muchas enfermedades. Parece razonable recomendar el consumo de cereales integrales, solo porque es sano para el organismo, ya que la acción de la fibra en sí, se une a la de los nutrientes presentes en la cáscara de los granos.
Muchas veces, aunque te sometas a una rigurosa dieta con alimentos integrales, esa pancita sigue estando presente, lo cual resulta muy molesto; sin embargo, quizás el problema no sea de sobrepeso, sino de inflamación, por lo que necesitas consumir poca azúcar y aún menos grasas.
Uno de los aspectos más importantes para eliminar la "grasa abdominal" es la alimentación diaria. Es necesario llevar a cabo una dieta equilibrada, que incluya todos los nutrientes necesarios para el organismo. Deben evitarse las frituras, los chocolates, el alcohol, los postres, los dulces y el exagerado consumo de carne roja. En lugar de los anteriores, opte por cereales integrales, lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y un limitado consumo de pollo y pescado deben constituir las bases de la dieta diaria. Además, nada de excesos de comida, y mucho menos consumo del alcohol ya que siempre producen más grasa abdominal.
Además de cuidar tu alimentación, el ejercicio en el vientre es lo indispensable, pero también es muy importante fortalecer los músculos de la espalda para corregir la postura, de lo contrario la pancita será inevitable. Existen varias disciplinas que puedes hacer como pilates; un método perfecto para bajar el abdomen, ya que todos los ejercicios se concentran en los abdominales, a la vez que estiran los músculos.
Los ejercicios en esta área son imprescindibles para conseguir tonicidad y firmeza muscular. Eso sí, no es necesario dedicar largas horas de entrenamiento, ya que unos pocos minutos distribuidos entre 5-7 ejercicios es más que suficiente. Es recomendable realizar los abdominales todos los días, menos el domingo (se utiliza como día de descanso). La clave es la continuidad más que la cantidad.
Con ocho semanas de entrenamiento continuo, la panza será sólo un mero recuerdo del pasado.