Sentado en el sillón de su casa, pensativo, y sin poder trabajar, estaba Yariel Sánchez, uno de los sobrevivientes del accidente mortal la madrugada del 15 de marzo, que protagonizaron dos 'diablos rojos' en la vía Transistmica.
Después del fuerte impacto con la cerca de ciclón de la sede de una empresa láctea, Yariel sólo escuchó llantos; se vio encima de algunos cuerpos, y cuando quiso apoyarse con su brazo derecho, fue imposible.
Fue cuando se dio cuenta que ya no lo tenía, y como pudo, comenzó a buscarlo, pero no lo encontró. Así como estaba alcanzó la calle para pedir ayuda, pero algunos conductores lo esquivaban. Una mujer lo auxilió y lo llevó al hospital San Miguel Arcángel, adonde llegó casi desangrado.