El presidente francés, Nicolas Sarkozy, no descartó ayer la posibilidad de un boicot a la ceremonia de los apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, a la vez que pidió "responsabilidad" a las autoridades chinas en el Tibet.
"Todas las opciones están abiertas", dijo Sarkozy a medios locales en Tarbes (suroeste), a preguntas sobre un eventual boicot.
Fuentes del Elíseo precisaron que el presidente se refería a la ceremonia de inauguración de los Juegos.
Sarkozy instó ayer a las autoridades chinas a la "contención" ante las manifestaciones en Tíbet y al diálogo con representantes del líder espiritual tibetano, el Dalai Lama.