El Gobierno de Londres exigió a Irán la inmediata liberación de quince militares británicos capturados por la fuerza naval del régimen de Teherán en aguas territoriales iraquíes, un incidente que tensa aún más difíciles relaciones entre ambos países.
El Gobierno de Londres se apresuró a exigir la pronta liberación de los militares al embajador iraní en la capital británica, Rasoul Mavahedian, convocado con carácter de urgencia al Ministerio de Asuntos Exteriores.
La jefa de la diplomacia británica, Margaret Beckett, aseguró que estaba "extremadamente preocupada" por lo ocurrido y que había exigido al régimen de Teherán "una explicación completa", en unas declaraciones efectuadas en su circunscripción electoral en Derby (norte de Inglaterra).