|
Consternación y un gran temor están viviendo los moradores de la comunidad de Carrizales en Soná, provincia de Veraguas, debido a la aparición de una manada de perros lobos o perros salvajes que merodean el área, acabando con los animales que se encuentran a su paso.
Poco a poco la tranquilidad en que viven los moradores de esta pacífica y alejada comunidad se ha ido transformando en preocupación por la imprevista llegada de estos animales salvajes.
Según los lugareños, los ataques de estos animales se limitaron primero a pequeñas especies como gallinas y patos, sin embargo, poco a poco su osadía ha ido en aumento y en la actualidad la cacería va más allá y atacan terneros y vacas para comerlas.
Azael Vásquez, representante del corregimiento de Río Grande de Soná, indicó que son varias las comunidades que se han visto afectadas por esta situación.
El edil confesó que cuando comenzaron los comentarios en torno a la aparición de estos perros no creyó en las afirmaciones de los lugareños, sin embargo, ha podido comprobar por experiencia propia, que sin lugar a dudas estos animales existen.
Destacó que la preocupación en cada una de estas comunidades es grande, sobre todo porque los lobos inicialmente se dedicaron a comer gallinas y demás animales domésticos, pero se han atrevido a matar a los terneros y hoy temen que en cualquier momento puedan dirigir sus ataques a las personas.
El representante mencionó que la presencia de estos extraños perros es cada día más evidente, pues en el pasado los mismos sólo salían en altas horas de la noche y al día siguiente se percataban de los resultados de sus ataques, no obstante, en la actualidad esto ha cambiado, puesto que ya se les ha podido ver de día.
Explicó que en horas de la tarde muchas personas los han visto deambular por las orillas de las carreteras del sector, específicamente donde están ubicadas las fincas de cría de ganado.
Vásquez, quien ha sido uno de los testigos de estas apariciones, describió que estos son perros parecidos a un pastor alemán, sin embargo las fracciones de su cuerpo son un tanto distintas, por lo que son fácilmente reconocibles.
Explicó que la diferencia radica en que son un poco más delgados en comparación con los de esta raza, a parte de que invariablemente siempre andan en actitud de alerta, "con su cuello en alto como visualizando qué es lo que está a su alrededor".
Señaló que su coloración se encuentra entre chocolate y negro y presentan una cola con abundante pelo en la parte final, que los diferencian de los normales. |