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FAMILIA
Colombia exporta ahora más cocaína que en la época de Pablo Escobar

Bogotá
AFP
Pese a la desaparición de los grandes carteles, el tráfico de cocaína colombiana hacia Estados Unidos llega ahora a 480 toneladas anuales, casi el doble de lo estimado en 1986, cuando el negocio estaba en manos de capos como el tristemente célebre Pablo Escobar, reveló el domingo un estudio académico. El valor de la cocaína producida en Colombia "podría alcanzar hoy la fabulosa suma de 46.000 millones de dólares, si se vende al detalle en una calle de Nueva York", según el informe, elaborado por el prestigioso equipo de investigadores en temas económicos y sociales de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), en colaboración con el Departamento de Estado norteamericano. Esa cifra equivale a un 56% del producto interno bruto, es decir el total de lo producido durante un año por todos los sectores de la economía colombiana durante un año. Empero el informe precisa que el dinero que llega a manos de los productores colombianos de la droga es menos del 10% del precio callejero. Un gramo de cocaína procesada vale hoy en Bogotá 5 dólares, pero alcanza un precio de hasta 100 dólares en una ciudad norteamericana como Chicago o Miami, y llega a los 300 dólares en Moscú. El hecho de que la droga haya alcanzado un valor tan alto podría ser consecuencia de una reacción del mercado negro a los golpes dados en la última década por las autoridades colombianas contra los carteles de Medellín y Cali, cuyos principales cabecillas fueron abatidos o enviados a prisión. El documento indica que los traficantes han incrementado no sólo el número de envíos, sino que han agudizado también su ingenio para burlar los controles. La mayor parte de las ganancias del mercado de la cocaína se quedan en el proceso de comercialización, del que paulatinamente -según la policía colombiana- han salido los delincuentes colombianos, debido a la persecución en la última década. Pese a ello, el informe de Anif considera que los ingresos de los narcotraficantes colombianos equivale a 3.574 millones de dólares anuales, cifra muy cercana a los 3.700 millones de dólares que el país recibió en 1999 por sus ventas de petróleo y casi el doble de las exportaciones de café, hasta hace poco el principal producto colombiano. Igualmente el documento advierte de una relación de aumento "proporcional" entre el incremento en el número de combatientes en las filas de las guerrillas izquierdistas, con la extensión de los cultivos de hoja de coca. Mientras en 1986 -señala el informe- se producían aproximadamente 250 toneladas de coca y la principal de las guerrillas tenía unos 5.000 hombres, actualmente se estima que las exportaciones de narcóticos alcanzan el orden de 480 toneladas de cocaína año, con algo mas de 10.000 rebeldes en las filas de ese mismo movimiento insurgente. Según la ANIF, las guerrillas izquierdistas y grupos paramilitares de extrema derecha obtienen alrededor de 500 millones de dólares al año, como pago de los narcotraficantes por permitirles operar en sus zonas de influencia, incluyendo el cobro de "peajes", "impuestos" por zonas cultivadas y otra clase de modalidades de participación en el negocio. Las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que opera en las selvas del sureste del país en donde se asientan las mayores extensiones de cultivos ilícitos, han negado publicamente sus vínculos con el narcotráfico y se dicen dispuestas a colaborar con un proceso de erradicación de esos cultivos, financiado por la comunidad internacional. Según el gobierno de los Estados Unidos, en Colombia existen unas 135.000 hectáreas dedicadas a cultivos ilícitos, de los cuales 122.500 corresponden a hoja de coca, 7.500 a la amapola (de la que se obtiene la heroína) y 5.000 de marihuana. Esas extensiones equivalen al 67% de los cultivos ilícitos que se estiman existen en el mundo.
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