Las calles de la ciudad de Panamá se han convertido en pistas clandestinas para los chicos que les gusta la velocidad al volante.
Vecinos de calle 50, Albrook, Amador, Punta Pacífica y otros barrios residenciales se quejan de estas prácticas automovilísticas, ya que ponen en riesgo la vida de personas inocentes.
La Alcaldía de Panamá giró instrucciones a los corregidores para aplicar sanciones severas a quienes sean sorprendidos efectuando las famosas "regatas", que además van acompañadas del consumo de licor y escándalos.