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Llevo una semana de clase y...adivinen que... a Pedro y Carolina, dos de mis compañeros de clases, les he visto caminar o...mejor dicho, correr por su espalda, pequeños animalitos negros, no...animalotes....llamados piojos...  |
¿Te imaginas esta pesadilla?...pobre de Carolina y Pedro...deben creer que su pequeña cabeza es un centro de diversiones, todo el día pica que pica....y rasca que rasca... Sin lugar a dudas esta situación le preocupa a muchos padres de familia, ya que en las escuelas es donde se contagian el mayor número de niños. Según Reynaldo Arosemena hijo, dermatólogo del Centro Especializado Paitilla, el piojo es un animalito que vive en la cabeza de los seres humanos, producto de una infestación.
Explica que su nombre científico es pediculosis capitis, el cual es altamente contagioso, pueden medir entre 2,5 mm. y 3,5 mm. las hembras, que son las más grandes; el macho llega a un tamaño de 2,5 mm. Mencionó que este animal se trasmite de persona a persona y es por ello que se dan las epidemias en la época escolar porque se juntan muchos niños en un salón de clases en donde hay uno que los tiene.
EL CONTAGIO
El dermatólogo aseguró que los piojos pueden infestar a cualquiera, independientemente de su nivel social, edad o higiene personal, pero son más frecuentes en niños que en adultos. No hay manera de prevenir la infestación: ni el uso frecuente de shampoo ni el cabello corto o el uso del "peine fino" son eficaces.
Comentó que los piojos saltan con gran rapidez de una persona a otra. Puede llegar a poner entre 80 y 100 huevos; cada huevito se llama liendra y la colocan muy cerca del cuero cabelludo y es adherido muy fuertemente. Señaló que si las liendras están a menos de un centímetro del cuero cabelludo, está viva; si están al final de la hebra del cabello, esto indica que el huevo ya reventó.
Arosemena aclaró que la infestación del piojo no es responsable de la transmisión de ninguna enfermedad seria, pero en ocasiones cuando no hay una buena higiene, pueden tener repercusiones importantes; tales como infecciones en el cuero cabelludo, lesiones de excema (reacciones inflamatorias de la piel que pueden producir fiebres en el paciente), entre otras.
SINTOMAS
Cuando existen son leves, siendo la picazón la más frecuente. Por lo regular se presentan lastimaduras por rascado, infección bacteriana secundaria, al mismo tiempo y aparición de ganglios en el cuello. Cuando no hay síntomas, la única manera de descubrir los piojos es la inspección: los piojos adultos suelen medir de 2 a 4 milímetros y suelen estar cerca del nacimiento de los cabellos, en la zona de la nuca y detrás de las orejas.
El piojo hembra pone sus huevecillos en forma de liendras a 3-4 mm. de la superficie del cuero cabelludo, tan firmemente adheridos que no pueden ser fácilmente desprendidos por el lavado con shampoo. Estos huevos tardan una semana en madurar, y abandonan la costra adherida al pelo. Es fácil distinguir una partícula de caspa de una liendra, porque la primera se puede desprender o mover con facilidad, señaló. Cabe destacar que las liendras, desprendidas del cabello o adheridas a cabellos desprendidos o cortados, no son fuente de reinfestación.
RECOMENDACIONES
Los maestros juegan un papel muy importante en la prevención del contagio del piojo o cualquiera enfermedad infecto-contagiosa; para evitar epidemias deben saber detectar si un niño en el aula de clases está contagiado y de ser así, comunicarlo a sus padres. Si conocen a alguien que tenga piojo, darle tratamiento para evitar que otros se contagien. No compartir ningún artículo de uso personal (cepillos, peines, ganchos para el cabello, etc.) con alguien que tenga piojos. En el mercado hay una serie de pediculisidas a base de hexaclorudo de gama benceno, (que se pueden usar en mayores de un año) son lociones que se aplican en el cuero cabelludo para acabar con el piojo, no así con el huevo. Para eliminar los huevos pueden mojar el cabello con vinagre blanco diluido; 1 parte de vinagre con 10 partes de agua y se lo coloca en todo el cuero cabelludo durante 30 a 60 minutos y cubriéndolo con una toalla embebida en la misma solución, y luego pasar el peine. Los padres deben guardar los medicamentos pediculicidas fuera del alcance de niños pequeños, ya que al ser ingeridos, pueden producir efectos tóxicos. Los familiares y otras personas que tienen contacto con el niño que tiene piojos, deben hacerse examinar y tratarse si están infectados, al igual que los compañeros de clases. Toda persona que comparta la cama con el niño debe tratarse preventivamente, aunque no se vean piojos o liendras. Las recaídas luego de las 48 horas, en general, significan nuevo contagio en la escuela. Las campañas en los colegios requieren el tratamiento simultáneo de los niños con piojos y el buen cumplimiento del mismo por las familias. Los padres deben lavar la ropa de cama, gorras, toallas y peines con agua bien caliente (que mata las liendras).
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