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Panamá enfrenta un círculo vicioso con la deuda externa, destacó el economista Rolando Gordón, quien resumió la gravedad de la situación con unas breves palabras: "pagamos deuda, pero seguimos pidiendo prestado para pagar las viejas deudas".
Al 30 de septiembre de 1992 y después de haber finalizado la primera renegociación de la deuda pública externa, la deuda pública total era de B/.6,177.5 millones. Casi 9 años después ésta ascendía a B/.8,345.6 millones, lo que representa un crecimiento de 35% en el período.
En un escrito que publicó en la revista legislativa "Debate", el también vicedecano de la Facultad de Economía, revela que de 1994 al 2001, el país ha pagado B/.7,966.6 millones, pero a pesar de esos desembolsos la deuda en ese período subió en B/.917.5 millones al pasar de 7,428.1 millones de dólares en 1994 a 8,345.6 para junio del 2001.
"A pesar de todos los pagos realizados, la deuda en vez de bajar subió y todavía debemos B/.8,345.6 millones, que representa el 82.9% del Producto Interno Bruto", manifestó Gordón. En términos simples, de cada dólar que se produce en Panamá, necesitaríamos 83 centésimos para cubrir el total de la deuda. Este coeficiente de endeudamiento es uno de los más altos en América Latina.
El 90% de la deuda pública está pactada a tasas de interés fijo, lo que implica que el país no se ha podido beneficiar de las bajas tasas de interés que se vienen dando en el mercado internacional desde enero de 2001.
Rolando Gordón advirtió además que los bonos panameños que se vienen emitiendo desde 1997, tienen en promedio un rendimiento alto (9.2%), lo que hace que las sumas que se tienen que pagar por intereses sean altas.
Por ejemplo, el bono global 2020 que se emitió por B/.300 millones fue pactado a un interés del 10.75%, lo que implica que anualmente rinde B/.32.25 millones de interés. En el plazo de 20 años en que se pagará el bono, el país tendrá que desembolsar B/.645 millones. El economista reiteró que estamos en un "círculo vicioso del endeudamiento público externo: solicitamos nuevos préstamos para pagar viejos préstamos".
De febrero de 1997 a febrero del 2001 (4 años), Panamá emitió bonos en el mercado internacional por valor de B/.3,100 millones, suma que se utilizó casi en su totalidad para paga viejos préstamos.
En todos estos años, los argumentos de los gobiernos para endeudarnos han sido los mismos: recompra de deuda, financiamiento del gasto público y la consecución de "dinero fresco", sostuvo Gordón.
Como alternativa, el vicedecano recomendó crear una ley que restrinja el endeudamiento público a un porcentaje no mayor al 50% del PIB o a una tasa de crecimiento anual que sea inferior a la tasa de crecimiento del PIB; (si el PIB crece al 3%, la tasa de crecimiento anual de la deuda no debe ser mayor al 3%.
Gordón recomienda que se utilice parte del Fondo Fiduciario para el Desarrollo para comprar bonos de la deuda externa y que el Estado le pague luego del FFD, lo que ayudaría a quitar en parte la presión que ejerce la deuda sobre el presupuesto nacional.
Gordón cuestionó el uso que se le dispensó a los préstamos contratados durante las décadas del 70, 80 y 90, ya que fueron utilizados para cerrar brechas presupuestarias debido al crecimiento canceroso que se dio en el sector público en los años 70. Entre otros proyectos mal planeados, Gordón enumeró los ingenios, fábricas de cemento, asentamientos campesinos, hoteles, empresas de cítricos y otras. |