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EDITORIAL
Amenazas contra periodistas
La mandataria Mireya Moscoso ha pedido a los medios de comunicación social que le suministren pruebas sobre los casos de corrupción que se estén registrando en las esferas gubernamentales.
Sin embargo, al mismo tiempo sus subalternos interponen querellas y denuncias contra los periodistas y medios que señalan posibles hechos irregulares. No hay una concordancia entre lo que plantea la jefa del Ejecutivo y el accionar de sus ministros.
Paralelamente, en el Organo Judicial casi todo periodista que es procesado por calumnia e injuria es condenado, sin importar los argumentos que presenten sus abogados defensores.
El más reciente caso alcanza a los periodistas Juan Manuel Díaz, de El Panamá América, y Rainer Tuñón, de El Universal, quienes fueron condenados por el Juzgado Décimo Cuarto. Igual suerte parece que le espera al colega José Otero, de La Prensa.
Estos tres comunicadores, basados en información suministrada por una fuente confiable representada por un agente del Ministerio Público, incluyeron el nombre de un odontólogo entre las personas investigadas por la Fiscalía Primera, por la obtención de título de médico de manera fraudulenta.
La posición de la administración de justicia ha generado la organización de una protesta de los periodistas el próximo lunes frente a la sede de la Corte Suprema de Justicia.
Los comunicadores no somos vacas sagradas. Comprendemos que el ejercicio de la profesión involucra responsabilidad, pero tampoco se puede ejercer el oficio bajo la amenaza permanente de querellas o denuncias.
¿Cómo se puede ejercer un periodismo combativo y de denuncia de hechos irregulares, si existe la tendencia de funcionarios del gobierno central y de los jueces, de querer matar al mensajero de las noticias?.
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PUNTO CRITICO |
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