Para la Psicóloga Lourdes Vega, de la Clínica de la Conducta, existen ciertas cositas que podemos hacer para que el primer día de clases no se convierta en una experiencia traumática.
Los padres deben tener en cuenta que ellos son los adultos y que cualquier situación en la que ellos se estresen y se llenen de ansiedad, se la van a traspasar al niño.
Lo importante es no trasmitir el estrés al niño, porque se va a sentir igualmente angustiado.
Visite la escuela unos días antes para que el niño se relacione con el lugar.
Es importante involucrarlo en la parafernalia de comprar los útiles, para que vaya haciéndose la idea de que ya va a entrar a la escuela.
No puede decirle al niño hoy, que mañana va a la escuela. Ésta tiene que ser una preparación de meses.
Compre los útiles unos días antes y dígale: "esto lo vas a usar en la escuela". Todas esas situaciones en familia ayudan a minimizar la ansiedad que pueda sentir el niño el primer día de clases.
Lo mejor sería que conociera a algún niño que vaya para la misma escuela que él.